Paimed instala una cubierta ajardinada en sus instalaciones en el marco del proyecto europeo BARCOVE

Paimed y EFA La Malvesía, en el marco del proyecto europeo BARCOVE «Construyendo un centro de Investigación Aplicada en COVE», han puesto en marcha un caso piloto sobre el impacto de la biodiversidad en cubiertas verdes.

 

El caso piloto tiene lugar en la azotea de la sede de PAIMED. El objetivo es comprobar cuánta biodiversidad puede aportar una cubierta ajardinada a un entorno urbano.

 

En la cubierta se han diferenciado dos zonas con aproximadamente la misma superficie, 50 m2 cada una. La primera está compuesta por una mezcla de césped estándar, mientras que la segunda será una mezcla de un conjunto de especies vegetales variadas, junto con un pequeño estanque. Con esta configuración se podrá evaluar la diferencia que aportan las especies vegetales en términos de biodiversidad.

 

Las cubiertas verdes no sólo aportan beneficios como el drenaje sostenible, la prevención de inundaciones y filtraciones en los edificios, la mejora de la eficiencia energética o el valor estético, sino también un gran impacto en la biodiversidad.

 

Los alumnos que participan en el proyecto, guiados por la empresa, se han encargado de la plantación de las especies en la cubierta, así como un seguimiento posterior para controlar el correcto desarrollo y realizar las mediciones necesarias para evaluar el impacto.

 

Además, al colaborar en la puesta en marcha de un proyecto de innovación aplicada, tendrán la oportunidad de desarrollar competencias profesionales e incorporar esta experiencia a su currículo educativo.

Actividades realizadas por los alumnos:

 

Una de las principales actividades ha sido sumergirse en el proceso de riego. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano el funcionamiento del sistema de riego bajo la dirección de técnicos de la empresa. A través de una presentación teórica, los alumnos conocieron los componentes esenciales del sistema y cómo el software controla la red de riego.

 

Tras la sesión teórica, el equipo se adentró en la práctica observando directamente el sistema en acción. También completaron la instalación de elementos que faltaban, como el caudalímetro o los sensores de humedad y temperatura.

 

Otro aspecto destacado fue la instalación de cámaras diseñadas para detectar insectos, lo que permite medir la biodiversidad en la cubierta verde. Desarrolladas por la empresa danesa FaunaPhotonics, estas cámaras actúan como sensores, activándose automáticamente cuando pasa un insecto, proporcionando datos valiosos para comprender y controlar la diversidad de especies en el entorno.

 

Además, se ha iniciado el seguimiento y mantenimiento, con la eliminación de malas hierbas de la cubierta verde y la identificación y recuento de las especies presentes.

 

Gracias a estas acciones, los estudiantes obtienen información valiosa sobre el funcionamiento de la cubierta verde y la biodiversidad existente, estableciendo una base de referencia para futuras investigaciones. Este esfuerzo de colaboración no sólo promete beneficios educativos, sino que también contribuye a la comprensión y la innovación medioambientales.